Recuerdo, cuando era mas pequeña, que el metro era el orgullo de todos los caraqueños, reconozco que mientras todo iba desmejorando, el metro seguía levantándonos el animo, dándonos un motivo por el cual seguir sonriendo, y porque no, manteniendo la esperanza en cada uno de nosotros.
Pensamos que jamas le tocaría sufrir la negligencia de un gobierno entregado a inventarse historias de guerras e invasiones, jamás pensamos que el metro, el grandioso sistema de transporte caraqueño tendría que sufrir de igual o peor manera los desengaños de un gobierno lleno de puras promesas.
Pero le tocó y de qué manera, hasta el punto de que alguien creó una cuenta en Twitter para que todos los usuarios informaran de fallas, retrasos y bueno de vez en cuando-cada vez menos- que el sistema se encuentra en perfecto estado. Bueno, decir perfecto a estas alturas es una utopía, ya que aunque el tren llegue rápido, quizás te toque un vagón sin aire acondicionado, lo cual algunos conformistas,(no tienen otro nombre) podrían considerar como una exageración, es decir, ¿te vas a quejar de que el vagón no tenga aire y este full de gente que de broma te puedes montar?, en serio, cómo es posible que en esta revolución, tu te vayas a quejar por eso. O quizás te puedes conseguir con que a las escaleras les quede de eléctrico el nombre, porque o están apagadas o simplemente se dañaron, pero claro, saldrán de nuevo los conformistas a regañarnos porque nos quejamos de que las escaleras no suben o bajan, en qué mundo cabe que nos quejemos por eso.
Pueden ser muchas las quejas, porque muchas son las fallas. Siento cada vez que estoy en el metro, una tensión de la gente, nadie habla, pocos se quejan en voz alta, pero todos nos miramos y podemos deducir que estamos pensando lo mismo, el metro simplemente no funciona, el transporte publico en este país no funciona. Se puede sentir en el ambiente el estrés que todo esto ocasiona, podemos sentir que nuestra calidad de vida desmejora, que un simple vagón hace que toda nuestra mañana se convierta en un infierno.
En lo particular, usar el metro me da dolor de cabeza, y siempre lo he usado, en las buenas y en las malas, y percibo como cada día el metro es un retrato de lo que acontece en el mundo exterior, siento como cada día son mas las cosas malas que buenas, y eso me da un miedo increíble, porque si antes estábamos mal y considerábamos como uno de los pocos orgullos el metro, ahora que tampoco sirve, ¿qué nos queda?. Claro, debo admitir que también se ha perdido el respeto y la educación del usuario, otra de las cosas que nos enorgullecía, ese usuario educado, que respetaba las normas. Ahora todos hacen lo que quieren, se quieren montar primero que todo el mundo, corren por el anden y pare usted de contar.
Son muchas cosas las que suceden en ese pequeño mundo, en ese subterráneo que muchas veces nos quiere consumir la vida, que nos deja malos recuerdos, porque hay que ver como un simple medio de transporte ha pasado a ser el gran dolor de cabeza para muchos. Quisiera tener la esperanza de que eso cambiará, de que los próximos gobernantes voltearán a ver seriamente la problemática del metro, pero por ahora esas esperanzas no las tengo, no las encuentro por ningún lado, ya que todos los días veo como el servicio desmejora, a veces da un pequeño paso hacia adelante, pero después retrocede cinco, por lo cual se me hace difícil a estas alturas mantener un poco de optimismo respecto al tema. Ojala en un futuro no muy lejano me sorprendan y diga "volviste a ser nuestro orgullo"
1 comentario:
Muy bien!!!, Me encanto!! sigue así hermosa!! :)
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