sábado, 9 de abril de 2011

Sobre elecciones presidenciales

El año que viene son las elecciones presidenciales. Momento de gran tensión para todos los venezolanos, tanto para los chavistas como para la oposición, aunque los primeros hagan ver que tienen el terreno ganado, sabemos que eso no es tan cierto, ellos también lo saben y por eso han venido realizando actos propios de campaña, para poder recuperar ese terreno perdido, empezando por la fiesta del asfalto, cosa que en un país normal, con un país serio no sería ni noticia de periódico. Pero bueno, somos muy tropicales y nuestro presidente en campaña, no escapa para nada a esta “condición”

Pero más allá de ver si el gobierno-candidato, hace o no fiestas de cualquier tipo, quiero hablar de la oposición. Creo que debemos darle un gran reconocimiento a la MUD, porque pudieron lograr la verdadera unidad para las elecciones parlamentarias, sin eso créanme, no hubiéramos obtenido 67 diputados, y aun más difícil hubiera sido lograr el 52% de los votos.

Uno de los puntos que más debemos sacar, es que todo eso se logro, sin tener a un líder único, como el PSUV, que dirigiera absolutamente todo, que decidiera todo, etc. Se alcanzó gracias a que todos los partidos políticos, aun cuando tengan distintos puntos de vista, distintas visiones de país, consiguieron ponerse de acuerdo para lograr el objetivo en común: un país democrático, un país seguro, con bienestar, con calidad de vida. Rescato esto de no tener un solo líder como algo positivo, pues rompe un poco los esquemas del caudillismo que todavía seguimos viviendo, para muestra de esto tenemos a Chávez.

Obviamente, hay políticos que quieren ser los protagonistas, que sueñan con tener un cargo público, ser diputados, gobernadores, alcaldes, y bueno el “ticket dorado”, ser presidente. Muchos ven eso como algo terrible, dicen “ay es que todos quieren ser el presidente”, y bueno me pregunto yo, qué político que tenga algún cargo no sueña con ser presidente. Hay que ser bien ingenuo para no pensar que eso sucederá. Todos quieren surgir, todos quieren ascender en la vida, todos los que ejercen una profesión quieren subir escalones, para lograr el “premio mayor”. Más aún en un país que dice ser democrático.

Claramente, Venezuela tiene unas condiciones especiales. Muchos políticos deben aplazar su “sueño” de querer ser candidato, porque en este “juego”, es uno contra uno, es un bloque contra el otro, es blanco o negro. Quizás suene dramático y exagerado, pero es cierto. Creo que ciertamente en este momento, todos nos debemos mentalizar que es así, que la situación política no está para que se lancen todos los que quieran. Aunque no debería ser así, lo es, y por tanto todos debemos respetarlo. Los políticos que con todas sus ganas deseen obtener un cargo público, deberán estar conscientes que quizás no les toque. Este es el llamado que yo les haría, estar preparados y ser conscientes de que este es el momento para salir de esta locura de gobierno que tenemos, y que luego más adelante, esperemos que la situación mejore, puedan lanzar su candidatura sin problemas.

Pero también creo que se le debe hacer un llamado a todo aquellos que se consideran analistas, a todos aquellos que critican cualquier cosa, hasta la más pequeña de la MUD, estén o no en la TV, sean “conocidos” o sean ciudadanos comunes. Es entendible que no todos los políticos que participen en esto sean de su agrado, yo también tengo mis opiniones respecto a algunos dirigentes de partido. Pero creo que la situación como mencione anteriormente va mas allá de quien nos gusta y quién no. El problema en este momento no es Julio Borges, o Ledezma, el problema es Chávez y su gobierno de locura que cada día nos lleva al abismo. El problema es ver cómo el gobierno tiene absolutamente todos los poderes, y lo que hacen es llevarnos a un camino sin salida. Lo que quiero decir, es que veamos todo el panorama, que no nos detengamos en cosas pequeñas, porque tenemos un asunto más grande que debemos atender. Sí, hay aspectos que todavía se deben mejorar de la MUD, pero creo que su trabajo hasta ahora ha mejorado muchísimo, respecto a años anteriores.

Además señores, no se trata solamente de que la MUD lo haga todo, nosotros también formamos parte de este país, y se supone que queremos hacer lo mejor para él. Seamos un poco mejores y no esperemos como todos, que llegue el “mesías” para que nos resuelva la vida. Creo, que si de verdad queremos una “democracia participativa” y tomar decisiones, debemos empezar a practicarlo. Dejemos el paternalismo, que está completamente vivo en el gobierno, en los chavistas, pero también está muy vivo en la oposición, aunque no sea gobierno.

jueves, 24 de marzo de 2011

Ay Caracas...

Ay caracas la gente dice que eres muy ingrata, que estas como de mal humor llena de colas y llena también de mucha sangre... Todo el mundo dice que te has puesto mala, que aquí no se puede vivir y hasta más... Y aún así yo te amo caracas y sabes ¿por qué? Porque yo sé muy bien que no es tu culpa estar así, tan molesta, es que si lo vemos bien te hemos maltratado mucho, te hemos descuidado bastante. Pensamos que siempre estarías bonita sin importar que pasara, porque eres la capital. Muchos dirán que soy ilusa que aquí de verdad no se puede vivir que hay que irse de aquí, Y yo me he ido tú lo sabes bien y siempre que estoy fuera pienso y afirmo: es que no hay como caracas... Y cuando regresó hay una emoción tan grande en mi corazón. Si, cuando yo salgo de caracas la extraño, aunque a muchos eso le parezca de lo más extraño. Es que caracas es tan loca, tan mala tan todo... Pero te repito, yo sé que no es tu culpa estar así, es que nosotros te hemos puesto así.

Yo se que sí tu pudieras no te ensuciaras, no tendrías basura en el piso, tampoco tendrías tantos huecos en las calles, se que si tu tuvieras un poder especial harías que el metro funcionara como antes, que los semáforos nunca se dañen, que las colas sean eventos esporádicos, y se caracas que si tu pudieras no permitieras que nosotros escucháramos el sonido de las balas... Pero vaya que pensamos que tú te pusiste así sólita, tan descuidada, jamás pensamos que somos nosotros los que hacemos de ti lo peor, que te hacemos daño cada vez que alguien bota basura en la calle o cuando nos comemos la luz, cuando no te asfaltan las calles o cuando provocamos las colas porque todos queremos llegar primero y te llenamos de puras cornetas rabiosas y sin piedad. Es que si Caracas estas mal, estas descuidada y maltratada, pero sabes que no es tu culpa, ¡yo lo sé muy bien! Y por eso me duele tanto verte así. Yo te sigo amando porque tu estas así por nosotros. Tranquila Caracas, yo tengo la fe de que todo cambiará para mejor... Que serás mucho mejor. Claro todos nos debemos dar cuenta que hemos sido nosotros los que te hemos puesto así...

Tranquila Caracas, sé que es difícil, pero yo tengo fe, ¡espero que tu no la hayas perdido!... Y tengo fe porque sé que en el fondo, aunque todos hagan ver que están molestos contigo, yo se que todos te aman, sólo que no se dan cuenta de las cosas... Yo sí me doy cuenta y aunque a veces me ponga gruñona también contigo, yo te amo... Y siempre será así!

viernes, 18 de marzo de 2011

Viviendo la emoción

Aunque no soy una experta en fútbol (todavía estoy tratando de descifrar cuando es posición adelantada), la emoción que se vive en el estadio es contagiosa y te invita, en lo particular, a seguir asistiendo. Hablo específicamente del Caracas FC, el equipo al que poco a poco le he tomado mucho cariño.

Ir al estadio a verlos jugar puede ser toda una experiencia. Pienso que el fútbol en este país es como huérfano, mientras el béisbol tiene todo a su favor (mediáticamente), el balompié esta como abandonado, claro no es casualidad, primero muchos piensan que este deporte no es para venezolanos, que no les interesa y también porque no hemos ido a un mundial de fútbol, no tenemos los astros que tiene Brasil o Argentina, supongo que esto le hace pensar a mucha gente, que en este deporte nosotros, no tenemos nada que hacer. Pero esto podría ser un tema para otro momento.

Los domingos se han convertido en el día de ir a ver al Caracas, ya ni lo pienso dos veces, es casi que automático, uno se levanta, hace cualquier cosa en las mañanas y ya sé que en la tarde tengo ese encuentro que no me puedo perder, aunque no sea el juego más importante del mundo, quiero ir igual, como lo dije, la emoción es contagiosa, y es bonito vivir eso todas las semanas, es lindo sentir por un momento que podemos tener un país unido, por un mismo equipo, sin importar nuestra ideología, ahí estamos todos para alentar el mismo objetivo, todos nos alegramos cuando meten un gol y todos nos entristecemos cuando pierden. Aunque entendemos que el fútbol en Venezuela es como menos importante, eso no deja de mover a la gente, nada de eso los desanima, y eso me parece excelente, pues aunque tengamos los obstáculos en frente, aunque sean difíciles de derribar eso no nos detiene para ir a animar a nuestro equipo.

Trato de resaltar lo positivo de ir a un partido de fútbol, porque quisiera que más gente se uniera a esta afición y a esta emoción. Obviamente hay cosas negativas que deben ser mejoradas en cuanto a infraestructura, también en el equipo y por supuesto en lo que se refiere a la barra brava, donde su comportamiento deja mucho que desear en algunos partidos, pero supongo también, que no yendo esto no cambiará por sí solo, creo como mucha de las cosas en este país, que todo se cambia con nosotros en ella, que las situaciones que se nos presentan no van a cambiar por arte de magia. Que si, tenemos muchas fallas, pero ignorándolas no van a ser mejor, dejándolas pasar no van a desaparecer. A lo que quiero llegar es que quizás viviendo esa emoción también nos contagiemos de ganas de mejorar las cosas, y creo que eso ha pasado en los últimos partidos, donde la barra del Caracas ha colocado carteles alusivos a la FVF, a Bencomo (Director Técnico del equipo) y también lo concerniente al estadio. La misma afición ha tomado cartas en el asunto para protestar y para exigir un mejor deporte, una mejor infraestructura, un mejor todo.

Así que vayamos todos a los estadios, llenémoslo de gente, y exijamos cada partido y cada día un deporte mejor, un lugar mejor y un país mejor. Si algo he aprendido estos últimos años yendo al estadio es que, como dije anteriormente, el deporte es el mejor unificador en un país que cada día parece dividirse más.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuando sentíamos orgullo...


Recuerdo, cuando era mas pequeña, que el metro era el orgullo de todos los caraqueños, reconozco que mientras todo iba desmejorando, el metro seguía levantándonos el animo, dándonos un motivo por el cual seguir sonriendo, y porque no, manteniendo la esperanza en cada uno de nosotros.

Pensamos que jamas le tocaría sufrir la negligencia de un gobierno entregado a inventarse historias de guerras e invasiones, jamás pensamos que el metro, el grandioso sistema de transporte caraqueño tendría que sufrir de igual o peor manera los desengaños de un gobierno lleno de puras promesas.

Pero le tocó y de qué manera, hasta el punto de que alguien creó una cuenta en Twitter para que todos los usuarios informaran de fallas, retrasos y bueno de vez en cuando-cada vez menos- que el sistema se encuentra en perfecto estado. Bueno, decir perfecto a estas alturas es una utopía, ya que aunque el tren llegue rápido, quizás te toque un vagón sin aire acondicionado, lo cual algunos conformistas,(no tienen otro nombre) podrían considerar como una exageración, es decir, ¿te vas a quejar de que el vagón no tenga aire y este full de gente que de broma te puedes montar?, en serio, cómo es posible que en esta revolución, tu te vayas a quejar por eso. O quizás te puedes conseguir con que a las escaleras les quede de eléctrico el nombre, porque o están apagadas o simplemente se dañaron, pero claro, saldrán de nuevo los conformistas a regañarnos porque nos quejamos de que las escaleras no suben o bajan, en qué mundo cabe que nos quejemos por eso.

Pueden ser muchas las quejas, porque muchas son las fallas. Siento cada vez que estoy en el metro, una tensión de la gente, nadie habla, pocos se quejan en voz alta, pero todos nos miramos y podemos deducir que estamos pensando lo mismo, el metro simplemente no funciona, el transporte publico en este país no funciona. Se puede sentir en el ambiente el estrés que todo esto ocasiona, podemos sentir que nuestra calidad de vida desmejora, que un simple vagón hace que toda nuestra mañana se convierta en un infierno.

En lo particular, usar el metro me da dolor de cabeza, y siempre lo he usado, en las buenas y en las malas, y percibo como cada día el metro es un retrato de lo que acontece en el mundo exterior, siento como cada día son mas las cosas malas que buenas, y eso me da un miedo increíble, porque si antes estábamos mal y considerábamos como uno de los pocos orgullos el metro, ahora que tampoco sirve, ¿qué nos queda?. Claro, debo admitir que también se ha perdido el respeto y la educación del usuario, otra de las cosas que nos enorgullecía, ese usuario educado, que respetaba las normas. Ahora todos hacen lo que quieren, se quieren montar primero que todo el mundo, corren por el anden y pare usted de contar.

Son muchas cosas las que suceden en ese pequeño mundo, en ese subterráneo que muchas veces nos quiere consumir la vida, que nos deja malos recuerdos, porque hay que ver como un simple medio de transporte ha pasado a ser el gran dolor de cabeza para muchos. Quisiera tener la esperanza de que eso cambiará, de que los próximos gobernantes voltearán a ver seriamente la problemática del metro, pero por ahora esas esperanzas no las tengo, no las encuentro por ningún lado, ya que todos los días veo como el servicio desmejora, a veces da un pequeño paso hacia adelante, pero después retrocede cinco, por lo cual se me hace difícil a estas alturas mantener un poco de optimismo respecto al tema. Ojala en un futuro no muy lejano me sorprendan y diga "volviste a ser nuestro orgullo"